Inicio esta crónica, confesando un gran pecado del cual, estoy completamente arrepentida, al igual que muchos viajeros, visité un par de veces Valladolid solo como paso obligado para llegar a uno de los destinos más famosos de México, la majestuosa Chichén Itzá, sin embargo, nunca me detuve a observar y conocer con detenimiento esta espléndida ciudad colonial que fue fundada en el año de 1543 por Francisco de Montejo y que, después de Mérida es la segunda ciudad en importancia y la tercera en número de habitantes.

Esta ciudad tiene cimientos mayas y se erigió a base del mestizaje, no olvidemos que este año se cumplen 500 años de que el español Gonzalo Guerrero naufraga, llega a México y decide asentarse y tener familia aquí (¿quién puede resistirse a los encantos de una mujer mexicana?), pero esta, es solo parte de su historia, la antigua ciudad de Zací (se pronuncia zaqui y significa “Gavilán Blanco”) también fue testigo de levantamientos indígenas como la llamada “Guerra de Castas” en 1848 y fue la “Primera chispa de la Revolución Méxicana”.

Valladolid fue también la cuna la primera fábrica de hilos y tejidos de México, en utilizar la fuerza del vapor y fue llamada “La aurora de la industria yucateca”, actualmente se puede visitar.

La arquitectura y la voz de sus historiadores, cada paso que damos en ella, nos ofrecen pequeños detalles de su historia, de esa que nos identifica como mexicanos; de algo de lo que estoy segura es que si en su pasado hubo revueltas, en nuestros días, recorrer Valladolid a pie es un regalo, ya que se disfruta de un remanso de paz imposible de conseguir en una ciudad tan congestionada como lo es mi querida Ciudad de México.

Valladolid es un abanico de posibilidades, empezando por su gastronomía, aquí puedes degustar las famosas Marquesitas, la chaya con huevo, frijol con puerco, queso relleno, salbutes. panuchos, pipian de venado, papadzules, longaniza, cochinita pibil, joroches, mucbil pollos, pimes y tamales, pero, mejor paro de contarles, que se me está haciendo agua la boca una vez más.

Esta ciudad turísticamente hablando, es una de las más dinámicas, principalmente del sureste mexicano, debido a los lugares de interés con los que cuenta, como son sus cenotes, sus edificios, iglesias y su clima, Valladolid es una ciudad rica en cultura y tradiciones, obviamente tiene también riqueza artesanal y como lo comentaba con anterioridad, riqueza gastronómica, no por nada los vallisoletanos están tan orgullosos de mostrar al mundo las bendiciones que como pueblo han recibido.

No te quedes con las ganas y descubre Valladolid, puedes contratar algunos tours que te muestran lo más representativo de la ciudad a buenos precios, como el que ofrece Experiencias Xcaret, que además del paseo por la ciudad, te incluye una visita a al sitio arqueológico de Ek´Balam y alimentación tipo bufete o el Circuíto Turístico del tranvía “El Alux”, parando en los puntos más importantes de la ciudad.

En tus próximas vacaciones no seas un pecador más y regálate la oportunidad de visitar esta joya de nuestro país antes de llegar a la 8° maravilla del mundo.

Para mayor información visita www.valladolid.gob.mx y www.xcaretexperiencias.mx

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