Willkommen a la Oktoberfest

Por: Carolina Enriquez

Al grito de “O’zapft is!” (“¡Está pinchado!”) se abrieron las puertas del festival de cerveza más importante del mundo, la Oktoberfest, que se realiza año con año, en Munich, Alemania. La tradición dicta que el Burgermeister (alcalde) sea el que pinche el primer barril y le sirva al Bayerischen Ministerpräsidenten (Ministro Presidente de Baviera) el primer tarro de cerveza. Los bávaros son muy celosos de sus tradiciones, y lo mejor es aparecerse por ahí usando un Dirndl (vestido bávaro) o un Lederhosen (pantalones de cuero), aunque no es obligatorio por supuesto, pero sí más divertido. Esta vestimenta la usan todos, desde niños hasta gente mayor. Así que armada con un bonito Dirndl amarillo nos adentramos en las entrañas del monstruo. La Oktoberfest se desarrolla en la The¬re¬sienwiese (Pra¬de¬ra de Te¬resa), por lo que los lugareños se refieren a ella como la “Wie¬s´n”, y es una explanada tres veces el tamaño del Zócalo.

Son 16 días en donde la cerveza, la comida y la música no paran, aunque este año se alargará un día más, hasta el 3 de octubre, para que el cierre coincida con el Día de la Reunificación Alemana. Desde la entrada que es un arco que nos da la bienvenida: “Willkommen zum Oktoberfest”, todos los espacios están llenos de gente que va y viene, cantan y van comiendo todo tipo de chucherías que venden por ahí. Hay también un gran parque de diversiones con enormes atracciones mecánicas, a las cuales la gente se sube encantada. Las familias suelen ir durante la mañana, pero ya por la tarde los jóvenes empiezan a invadir el lugar.

El corazón de la fiesta la conforman las Zelte (carpas) de las diferentes marcas de cervezas (se venden únicamente cervezas bávaras), que son unas construcciones enormes tipo naves industriales de madera, decoradas cuidadosamente y que reciben a cerca de 8 mil personas, quienes bailan y cantan subidas en las mesas de bancos corridos al ritmo de los grandes éxitos de la música pop en inglés y alemán; es algo así como un ambiente de boda muy divertida. Por ahí circulan los típicos camareros y camareras que cargan con una habilidad y fuerza increíbles 5 “Mass”, -tarros de 1 litro cada uno-, en cada brazo.

Se calcula que durante toda la Oktoberfest se consumen más de 7 millones de litros de cerveza, y cómo no va ser así, si por ahí pasan alrededor de 6 millones de personas provenientes de todo el mundo, es como si Munich hiciera cada año un mundial de futbol, la derrama económica que recibe la ciudad es impresionante, por eso aunque hay muchos borrachillos, la policía se porta estricta pero amable y los servicios médicos están a la orden del día.

Mucha gente se pregunta por qué la llaman Oktoberfest si es en septiembre. Este tradicional festejo comenzó en Munich, el 12 de octubre de 1810 con la boda de Luis de Baviera y la princesa Theresa van Sachsen-Hildburghausen. La fiesta duró cinco días y se recibió con todo júbilo en el naciente reino de Baviera. Pero simple y sencillamente por motivos climáticos han hecho que dé inicio el tercer fin de semana de septiembre cuando el tiempo es más benévolo y que sí termine hasta el primer domingo de octubre.

Y ahora está en pleno apogeo. Ya me di una vueltecita por ahí, recorriéndola le entra a uno buena ondita, la gente contagia su alegría. Me comí una Wurst (salchicha) en un Brötchen (panecito) con mucha senf (mostaza), luego unas pommes frites (papas a la francesa) y de postre unas Schoko-Erdbeerren (fresas cubiertas con chocolate). Al rato entraré a una de las carpas paratomarme una gran cerveza y comerme una Schweinehaxe (chamorro), porque por si fuera poco, como guinda del pastel, en Baviera tienen una gran gastronomía, se come delicioso, así que, Prost!, por esta fiesta única que aún continúa.

BEBIDA Y COMIDA

  • Mass (1 litro de cerveza) 9.30€
  • 2 Münchner Weisswürst (salchichas blancas) 5.40€
  • Schweinehaxe (chamorro) 16.20€
  • ½ Ente (pato rostizado) 21.95€
  • ½ Bauern-Hendl (pollo rostizado) 9.40€

NO TE PUEDES PERDER

El Kaiserschmarrn o Apfelschmarrn, postre bávaro por excelencia, que es como un gran pancake roto acompañado de compota de cerezas o manzana. ¡Delicioso! 10.70€

TRAJES TÍPICOS

En la Oktoberfest locales y extranjeros usan los trajes típicos bávaros. Se pueden conseguir de todos los precios, cerca del hauptbahnhof (Estación central de trenes) hay varias tiendas que tienen muy buenos precios, pero si lo que quieres es algo de mejor calidad ve al almacén Kaufhof. GALERIA Kaufhof, Karlsplatz 21-24.

INDISPENSABLE

Aprenderte la tonadita que se canta a cada rato para decir salud: “Ein Prosit, ein Prosit der Gemütlichkeit. Ein Prosit, ein Prosit der Gemütlichkeit!” (“Un brindis, un brindis al bienestar”).

SÚPER TIPS

  • El acceso a las carpas es gratis, pero hay que llegar muy temprano para encontrar mesa. Y en fin de semana es mejor tener reserva.
  • Si no te gusta mucho la cerveza o prefieres la variedad, hay una carpa donde se sirve vino y comida internacional: La Weinzelt.
  • Las carpas más bonitas son: Paulaner, Hacker- Pschorr, Hippodrome.
  • Lo mejor es llegar por UBahn (Metro) y caminar hacia adentro de la feria. La estación de metro más cercana es Theresienwiese y cuesta 2.50€ el primer ring.
  • After Oktoberfest. Todo cierra a las 11 de la noche, así que si estás enfiestado busca otras alternativas como la Käfer Wies´n Schänke, que la única carpa que permanece abierta hasta altas horas de la madrugada. También puedes ir a los restaurantes-microcervecerías que hay en la ciudad como la céntrica Hofbräuhaus o ir a la mejor discoteca, el P1, Prinzregentenstr. 1, 80538 München.

DATO CURIOSO: Este año Paulaner México hizo su primer concurso entre sus seguidores de Facebook y Twitter y se llevó a los ganadores a la Oktoberfest 2011 ¡completamente gratis! Nos cuentan que se la pasaron ¡bomba!

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