acosoenelparaiso

Flores fue un sueño hecho realidad, una isla exótica a la que casi no llegan turistas. Llegue a Maumere un pequeño puerto que se encuentra en la parte central en el norte de la isla.

Mi primer encuentro con la isla fue un poco terrorífico, me sentí acosada por un hombre llamado Jeronimus (aquí la mayoría tienen nombres en latín) o Jiro para los cuates.

En el avión no había más que una familia de cuatro gringos y yo, los demás eran locales.

En lo que esperaba las maletas me abordo el tal Jiro, como que me analizó desde que llegué y estaba al pendiente de lo que hacía y de lo que tenía entre mis cosas y finalmente él me ofreció conseguirme un buen hotel en Maumere.