Por María Eugenia De León

Por fin se cumplió uno de mis más grandes sueños, uno que se encuentra en la lista de cosas que muchos tienen por hacer antes de morir: ir al encuentro con el Gran Tiburón Blanco.

Los expertos aseguran que uno de los mejores lugares del mundo para vivir esta experiencia es la Isla de Guadalupe, orgullosamente mexicana, localizada a 260 kilómetros al este de Baja California.

El origen de esta isla es volcánica, mide aproximadamente 200 kilómetros cuadrados, emerge del suelo oceánico desde una profundidad de 4 mil metros. Y sus únicos habitantes son unos cuantos pescadores y esporádicamente llegan a habitarla investigadores, biólogos marinos que siguen muy de cerca al Tiburón Blanco.