Texto y fotos: Olivia Galvan

Sin duda una de la ciudades patrimonio de la humanidad más sorprendentes de México es Guanajuato, uno puede pasar días recorriendo sus calles y admirando sus edificios coloniales. El viaje a Guanajuato comprende algunas paradas inesperadas que bien satisfacen la curiosidad del viajero: Celaya es una de ellas. Todos hemos probado su deliciosa cajeta pero no todos hemos detenido nuestro paso para conocerla. Por ejemplo sus templos de estilo neoclásico, plateresco, y barrocos, son de admirar.

Celaya es más que cajeta

Una de las cosas que más me sorprendió es su gente. No había pasado ni 10 minutos de mi caminar por el pueblo cuando me abordaron para ofrecerme información e indicarme que cosas no debía perder de vista. Mi conclusión fue que todos ahí tiene alma de guías de turistas. La amabilidad de la gente y lo orgullosos que están de su te permite ver de cerca lo que realmente tiene que ofrecer este destino. Mientras tomaba algunas fotos del exterior del Templo del Carmen, alguien se me acerco a decirme que no debía perderme de ver los murales en su interior. Así lo hice y entre las más destacadas encontre ¨La Resurección de Lázaro¨, y “El Juicio Final¨.