El miércoles 21 de diciembre a las 13:00 horas, se llevará a cabo la reapertura del Museo de Antropología “Carlos Pellicer Cámara” ubicado en esta ciudad, recinto donde el público visitante podrá admirar monumentos rescatados en diversos municipios del estado como del Tortuguero, Macuspana; las estelas de Moral Reforma, Balancán; las piedras con escritura jeroglífica de Pomoná, Tenosique; o la escultura monumental de La Venta, Huimanguillo.

Como parte del inicio de una serie de eventos del Programa Mundo Maya 2012, Tabasco reabre el Museo “Carlos Pellicer Cámara”, con el objetivo de aprovechar el arribo de visitantes nacionales y extranjeros atraídos por el Baktún 13, que de acuerdo con la cosmovisión de la cultura Maya, este 21 de diciembre de 2011 es la fecha en la cual inicia la “cuenta regresiva” hacia el 21 de diciembre del año 2012, pues consideraban ese día como el fin de un ciclo en su calendario y el comienzo de otro.

Luego de permanecer cerrado desde el 27 de octubre de 2007, tras resultar afectada su infraestructura durante las históricas inundaciones sucedidas en la entidad ese año, en la rehabilitación de este recinto cultural han participado con recursos la LX y LXI legislaturas del H. Congreso de la Unión, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la Secretaría de Turismo federal (SECTUR), el Fondo Nacional de Desastres (FONDEN) y el Consejo Ciudadano de Reconstrucción del estado por un monto cercano a los 100 millones de pesos.

El recinto prácticamente es nuevo y buscando que sea acorde a los tiempos modernos que vivimos, se equipó con modernos sistemas de climatización e iluminación, además de potentes equipos de bombeo para evitar futuras inundaciones.

En la primera etapa de la reapertura se exhibirán piezas de la primera civilización de Mesoamérica la Olmeca, así como de la cultura Maya, con elementos que muestran el reconocimiento del hombre sobre la fauna de su entorno, muchos de ellos representados en objetos suntuarios como platos o cajetes considerados de uso ritual, como el conocido “Vaso Pellicer”.