Unoche ajetreada y muy emotiva arrancó del letargo en el que vive todo el año este rincón del Orbe llamado Indio, California. En medio del desierto de Mojave y con un clima en verdad extremo (durante el día el calor se eleva a unos 35 grados a la sombra y por la noche alcanza las temperaturas bajocero sin problemas) el cierre del primer día del festival Coachella 09 transcurrió con una descarga de adrenalina memorable para las 4 generaciones de rockeros que se congregaron aquí, abuelos, padres, hijos y hasta nietos vibraron con los acordes multicolores de las bandas asignadas para cerrar cada uno de los 5 escenarios de este enorme iPod vivo.
Franz Ferdinand lanzó toda la carne al asador y se dejar de actitudes pedantes para poner a saltar a todos en el escenario principal y preparando la esperada llegada de Morrisey, quien parece un verdadero vampiro humano, pues al juntarse con músicos mucho menores que él en edad, le inyectan una vibra muy intensa, tal pareciera que los años con The Smiths no han terminado, es más que no han pasado los años ante sus presentaciones, pues siguen igual de emotivas que desde siempre.
En el escenario Outdoor Theatre, el canadiense Leonard Cohen atrajo la atención de una multitud quienes esperaron por al menos unos 20 minutos para que este héroe moderno y seductor de la palabra aterciopelada tiñera la noche desértica con el azul de sus poemas y su aguardiente voz. Con menos éxito transcurrió el cierre definitivo de ese escenario a cargo de Silversun Pickups, pues a esa hora todo mundo estaba ya apartando su lugar para ver a la leyenda viviente de McCartney.
Sin pena ni gloria pasaron los actos finales en los escenarios Gobi y Sahara, de donde sólo podríamos rescatar las menciones especiales de The Crystal Method, The Ting Tings y Bajofondo, quienes pudieron atraer a unos cientos de aferrados y seguidores a ultranza por las contundente presencia del Beatle. Para el caso del escenario Mojave si vale bien la pena mencionar que fue una dura decisión entre cuál banda ver, y a cuál sólo fotografiar (ese dilema siempre está presente en este tipo de festivales, pues al final del día aun no hemos explotado la capacidad de la ubicuidad), ¿Cuál sería su decisión entre White Lies y Franz Ferdinand o entre N.A.S.A., Beirut y Morrisey, peor aun, entre Mike Patton y Paul McCartney?, piénsenlo bien y ya ustedes nos compartirán su whishlist, en mi caso la desición estuvo muy clara desde un principio, siendo un seguidor a ultranza de Patton y su genio creador, pero aun así pude ver dos terceras partes del impresionante y vital cierre de Sir Paul McCatrney, quien aun después de tantos años no se nota cansado.
Cantó por casi 3 hora y salió a 3 encores, de los cuales cada uno parecía mejor que el otro. Nada más por decir, pero si compararamos el cierre de este viernes en Coachella 09 con el cierre del domingo en Coachella 08 (el cual estuvo a cargo de Roger Waters con un doble concierto de poco más de 3 horas), en verdad nos transportamos a un espacio donde el tiempo no existió y la música fue el pretexto para unificar la pasión por vivir, por andar, por rockear y por continuar en este recorrido ‘En busca del Sueño Californiano’.
Texto y fotos Jeancarlo Aldana/Rajas Producciones Agencia

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