ReichstagCuando tienes el tiempo medido, estás viajando en grupo o simplemente porque tu jefe no te dio más vacaciones, es difícil ver todas las atracciones de una Ciudad tan interesante y llena de historia como lo es Berlín. Tengo un año viviendo aquí y puedo decir que hasta hace poco palomeé todos los sitios históricos y museos. Unos excelentes, otros que si alguien me hubiera hecho el favor de ahorrarme la ida y los 10 euros de entrada, le hubiera invitado una cerveza a orillas del río en agradecimiento. Pero, así es como se aprende. Y gracias a ello, les puedo compartir los sitios obligados que hay que visitar si tienes 48 horas en Berlín. Comenzamos.

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Strand Bar

En una Ciudad donde hay 8 meses de invierno y temperaturas no más altas de 12C la mayor parte del año, la onda de calor que nos azota es un pretexto para salir a las calles, ponerle arena a las “playas” de las orillas del río Spree y sacar los bronceadores a punto de caducar del gabinete del baño. Una verdadera felicidad.

Este año se han registrado temperaturas de 38 y 40 grados centígrados. Una semana atrás Berlín era la Ciudad más caliente de Alemania. Inusual y completamente nos tomó por sorpresa. Nadie, ni siquiera las grandes tiendas están preparadas para un calor de esta magnitud. Los alemanes mucho menos. Se desmayan en los trenes, se terminan el agua embotellada de todos los supermercados, compran todos los aires acondicionados que las tiendas ofrecen y; se tienden al sol a aprovecharlo mientras sorben una fría Radler (Fanta con cerveza clara, una delicia).

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PintxosBarcelona es una ciudad en donde comer en cualquier esquina es una aventura culinaria. Desde los turrones, mazapanes, merengues de macadamia, orxata (horchata en catalán), los pintxos en la Cervecería Catalana hasta la Champagneria y el nuevo restaurante llamado Evo de Santi Santamaría.

Hace mucho que Barcelona dejó de ser una ciudad tranquila, totalmente urbana, para pasar a ser una verdadera atracción turística. No hay calle que no esté plagada de turistas. Esto tiene sus ventajas y desventajas. Las desventajas son obvias: todo es más caro, se pierden tradiciones, todo se comercializa, roban carteras y bolsas a diestra y sinietra. Pero hay algunas ventajas, entre ellas es que la variedad culinaria es infinita. Comida colombiana, rusa, japonesa, catalana de la mejor calidad. Y nada más catalán que los pintxos.

Tal como su nombre lo indica, son pequeñas porciones, “pinchazos”, de guisados con pescado, carne, queso y demás cosas que se les pueda ocurrir. A las 12 del día, la gente pone pausa a lo que esté haciendo para ir a comer estas delicias y tomarse una ‘caña’ o cerveza. Estos locales de pintxos cierran hasta muy entrada la noche.

Hay entre 40 tipos distintos de bocadillos por lo que la emoción a veces nos gana y queremos pedir todo. Yo haré mis recomendaciones para que no vayan a ciegas. Definitivamente, el número uno en la lista es el de pimiento del piquillo relleno de atún. Imposible perdérselo. No puede falta el de pantomate con jabugo. No importa que cueste 3 euros, de verdad que vale la pena. El pinxto de tres quesos es delicioso porque este va caliente y se derrite en la boca. Y para cerrar con broche de oro, el de queso camembert con bacon y dátil. De quitarse el sombrero. Pídanlo con una caña, que es la cerveza grande o la cañita que es medio vaso. Conserven sus palillos porque así es como cuentas los pintxos para la cuenta. Una comida con 2 cañas, 8 pintxos y 1 expresso son alrededor de 20 euros.

Una vez que los pruebas, te vuelves adicto. Recuerda ir con el estómago vacío, la cartera medio llena para que el corazón salga contento.

Para la lista de lugares a visitar:

Cervecería Catalana

Mallorca 236

Tel.- 93 216 03 68

Cupcakes in BerlinCuando llegué a vivir a Berlín me esperaba en cada esquina un restaurante de comida alemana típica en donde vendieran wurst (salchichas), pan y cerveza. Sí los hay, pero no en cada esquina. Están muy localizados y en realidad, no son tantos como los que uno espera. En cambio hay una diversidad muy interesante de comidas típicas de otros países: comida turca, árabe, italiana, contemporánea, americana, francesa, albanesa, rusa, tex-mex, vegetariana y la lista puede seguir. Pero de algo que me sorprendí es de una serie de locales muy específicos: cupcakes.

Si, cupcakes estilo los que comían Miranda y Carrie en ‘Sex and the City’ en Nueva York en la famosísima tienda Magnolia Bakery. Eso lo piensa uno en Estados Unidos, pero en Alemania en donde una de sus especialidades es la panadería dulce, no lo cree viable ni un momento. Pero sí que lo es y con gran éxito. Los cupcakes más tiernos que han visto que dan ganas de no comerlos. Claro, por 2.50 euros cada uno, mas vale que sí.

Dos coffee shops dan nacimiento a estas delicadísimas creaciones: Cupcake Berlin y Olivia (si, un nombre por demás hermoso). Las especialidades de Cupcake Berlin es, sin lugar a duda, el cupcake de crema de cacahuate y plátano. Cremoso, suave y con la cantidad correcta de mantequilla. Una verdadera delicia. Y mi segunda elección de este lugar es el cupcake de galleta Oreo. Decorado con la mitad de una galleta en la cima de este portento de sabor. Un verdadero viaje a la fábrica de chocolate de Willy Wonka. Cupcake Berlin sólo tiene cupcakes y algunas otras cosas americanas como root beer, galletas oreo en paquete y sandwiches de crema de cacahuate y jalea, entre otras cosas pequeñas .

El menú de sus cupcakes consta de 14 distintas variantes. Ofrece servicio a domicilio y para fiestas. Olivia es un lugar digno de sacarle un suspiro a Martha Stewart. Decorado con flores y sillas blancas, este lugar no sólo ofrece cupcakes, sino también tartas, chocolates y galletas. Aquí no hay tanta variedad de panquecitos como en Cupcake Berlin, pero se sustituyen con la venta de las tartas que son una exquisitez. Tiene sillas y mesas para poder tomar café y un pedazo de pastel o los mismos cupcakes.

Si, la vida nos da sorpresas y esta ha sido una de ellas. En un lugar en donde uno espera encontrarse un strudel, se encuentra un cupcake con chocochips al más puro estilo neoyorquino. Es una visita obligada a Berlín. Sin turistas, sin empujones, sin encargados malencarados. Sólo locales y qué mejor que ellos para darnos buena espina.

  • Olivia Schokoladen & Tarten

Wühlischstraße 30

10245 Berlin, Friedrichshain

  • Cupcake Berlin

Krossener Straße 12

10245 Berlin, Friedrichshain